Desafía a las alturas en los Mallos de Riglos

| 01/08/12 | Escribe un comentario | Destinos, Pre Pirineo

Si has pensado en dejar de lado  la ajetreada vida de la ciudad, alejarte de todas las presiones de la gran urbe. Decídete a tomar un descanso y conocer los Mallos de Riglos, donde  con certeza te deleitarás con el paisaje, te relajarás con el aire freso y puro que te harán sentir una renovación y vitalidad inigualable. Los Mallos de Riglos, se ubican en la provincia de Huesca, en España, en las sierras del Prepirineo Oscense; aproximadamente a 45 kilómetros al noroeste de la capital de la provincia de Huesca, exactamente en la localidad de Riglos.

Los Mallos de Riglos, son accidentes geográficos conocidos como “mallos”; cada mallo posee un nombre derivado de su forma, color o bien de alguna casa de renombre de Riglos así como en homenaje a algún personaje destacado. Algunos de los mallos más famosos y conocidos por sus distintas características, como los de Firé, Pisón, Centuria del Frente de Juventudes, Ernest Mallafrpe, José María Montolar, Mallafré, Buzón, El Puro, el Castilla, los Volaos, el Cuhcillo, el Melchor Frechín, la Visera, el mallo del Agua, Colorado, Magdalena, Tornillito, Tornillo, Aguja Roja, Roberto Martí Chichín, José Enrique Herrera, Víctor Carrilla, José Enrique Herrera, Don Justo Garasa, General Capaz y Luis Gómez Laguna, entre algunos de los más vistosos y conocidos, ya que la belleza de los mallos es simplemente incontable.  Los mallos varían en forma, tamaño y color y es por ello que existe una gran variedad de nombres y denominaciones para ellos, así como el nombre de algunos escaladores famosos, sirven para bautizarles.

Los Mallos de Riglos, no son únicamente un lugar paradisíaco para los amantes de escalar y de la naturaleza; sino que también el montañismo es ya una tradición histórica desde el siglo XIX, consolidándose como un lugar de culto desde el siglo XX, siendo poseedor no tan sólo de magníficos mallos esperando a ser escaldos, sino también de un conjunto de actividades de montaña, como el senderismo o el recorrido de rutas en bicicleta e incluso acampar en los sitios designados para esos fines.

En los Mallos de Riglos, hay picos para escalar para todos los gustos, desde los sencillos para novatos hasta los complicados para profesionales, que representan un gran reto incluso para los más experimentados y para los más aventurados hay algunos en los que se debe  llegar hasta la cima para que puedan ser coronados. Asimismo, la vista hacia los ríos, como el Río Gallego es impresionante y se presta para otro tipo de actividades como el salto base, que se ha popularizado en los últimos años.

No dudes más y visita los Mallos de Riglos y hazte participe de la belleza que la naturaleza ha otorgada a esta precioso región, disfruta no tan sólo de  perfección natural, sino también conoce como el ser humano ha modificado algunas parte de su entorno como con la iglesia de los Riglos. Disfruta con sus distintas vías de escalada y recuerda siempre, que entrar en contacto con la naturaleza te ayudará a optimizar sus funciones en la vida cotidiana.

 

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