Hoy vamos a abordar uno de los consejos más importantes a tener a cuenta cuando estás en la montaña, la hidratación.
La temperatura interna de nuestro cuerpo aumenta cuando se realizan actividades físicas continuas, con mucha más razón cuando se trata de actividades físicas en la montaña. Es por ello que cuando la temperatura de nuestro cuerpo aumenta, la sudoración se vuelve una solución necesaria para refrescarnos.
Las caminatas por lo general pueden duran más de una hora y como resultado se obtendría un continuo aumento de sudoración que provocaría cambios en nuestra sangre, haciéndola más densa y viscosa, lo que nos conllevaría a un mal rendimiento físico, olas de calor, mal funcionamiento renal, riesgo de congelamientos, entre otros. La buena hidratación es primordial si queremos estar en la montaña, ya que nuestro cuerpo está compuesto de dos terceras partes de agua.
Para solucionar cualquier clase de problemas son importantes ante todo dos cosas:
Las caminatas por lo general pueden duran más de una hora. Como resultado se obtendría un continuo aumento de sudoración que provocaría cambios en nuestra sangre, haciéndola más densa y viscosa, lo que nos conllevaría a un mal rendimiento físico, mal funcionamiento renal, riesgo de congelamientos, entre otros.
Una clara señal de deshidratación es la orina, ya que mientras mas clara sea mejor hidratados estaremos. Al sudar el cuerpo elimina sodio, cloro y potasio, que son sales necesarias para nuestro cuerpo. Para recuperar esas sales minerales perdidas se puede utilizar una receta casera que consta de: 10 gr de sal + el jugo de ½ limón + 60 gr de Azúcar, todos en 1 litro de agua fresca. Dicha bebida se podrá consumir en todo el recorrido para una experiencia divertida e inolvidable.